彩乃
碧


Al abrir los ojos, Miko descubrió que su transformación finalmente se había completado. Arrodillada sobre el suave lecho blanco del santuario, sintió una ligereza desconocida mientras un par de colosales y cristalinas alas de hada se desplegaban a su espalda, brillando con un intenso tono turquesa. Sobre sus oscuros moños trenzados, un anillo de luz sagrada comenzó a flotar con fuerza, disipando la penumbra del templo ancestral. Con una sonrisa llena de paz y una mirada celeste resplandeciente, supo que estaba lista para asumir su rol como la nueva guardiana del equilibrio místico.